viernes, 14 de diciembre de 2012

Retablo de la Antigua, Catedral de Valladolid (Juan de Juni, 1507-1577)



     Juan de Juni nació hacia el año 1507, en Joigny, Borgoña; y se cree que vivió en Lombardía y Roma. Ejerció de arquitecto, escultor, entallador y ensamblador. Fallece en Valladolid en 1577.

File:Firma de Juan de Juni.jpg
Firma del escultor
Su temática se centra en el arte religioso, realizando retablos, sepulcros, pasos procesionales, relieves, imágenes y ornamentación. En cuanto a la iconografía prevalece sobre todo la imagen de Cristo y la Virgen. Vino a España dominando la técnica del barro cocido así como el barro policromado. También se dedicó a la talla del alabastro. En cuanto a la policromía se dedica a la pintura sobre dorados y a los grabados.




Retablo 
Retablo de la Antigua (Catedral de Valladolid)
Es el primer retablo que realiza el artista y pertenece al periodo central de su obra. El 12 de febrero de 1545, se reúne con los canónigos y parroquianos de la iglesia de San María de la Antigua, para concertar las condiciones de la elaboración del retablo, que duraría 6 años a partir de 1546. En ese momento, por no querer Juni dar trabajo a un pintor apoyado por los feligreses, estos lanzaron a Francisco Giralte en contra de él. Este entablo un pleito en contra de él, por lo que las obras permanecieron paradas, hasta que finalmente en 1950 la chancillería se pronunció a Favor de Juan de Juni y el 28 de agosto se realiza el nuevo contrato.
El retablo fue montado en 1560 y 1662, y permaneció en la iglesia de la antigua hasta 1922, momento en que se llevo a la catedral porque iban a realizar obras de reparación de la antigua, y ya no regresó.
Es un retablo que tardó mucho tiempo en hacerse, pero a pesar de la lentitud de la obra, esto favorece a su perfeccionamiento y es considerado un retablo manierista. Está dedicado a Santa María, por lo que las escenas que observamos tratan de la vida de la Virgen y de Cristo. Mide 30 pies de Ancho (9,14 metros)  por 50 de alto (15,24 metros)
Tiene 20 figuras de bulto redondo, 18 escenas en medio relieve y una sagrada cena. Esta dividió en predela, tres cuerpos y tres calles y un ático.
La traza es anticlásica, no hay correspondencia entre los cuerpos del retablo. Los relieves advierten su preocupación por la tercera dimensión, carácter pictórico y expresivo, con una evidente inspiración en Durero. Las escenas van ordenadas de abajo hacia arriba y de izquierda a derecha, tal y como serán expuestas:

  • Parte inferior: Banco
Tuvo en su parte central un tabernáculo. Tiene dos bajorrelieves (La oración del huerto y la Última cena) separados por enormes ménsulas formadas de volutas y cabezas de serafines. A cada lado hay 3 sitiales, también realizados por Juni. Incluidas en el contrato y diseño iniciales. Con esto se define una variante de retablo, que algunos teóricos la han denominado retablo-sillería. Están perfectamente integradas, con relieves muy planos en sus respaldos; siendo el central de cada grupo de un tamaño mayor, coronado con un mascarón adornado con frutas, cabezas de carneros y estípites. En el lado del evangelio aparece San Pedro con San Jerónimo y un fraile; y en el lado de la epístola San Pablo con San Gregorio Magno y otro fraile.


Sitial Izquierdo
(San Jerónimo, San Pedro y un fraile)
Sitial derecho
(San Gregorio Magno, San Pablo y un fraile)

















  • Primer cuerpo
Abrazo en la puerta dorada
(Relieve de la primera calle)
Hornacina central que invade hasta el segundo cuerpo. Dentro de la hornacina está la inmaculada; escultura de mayor tamaño que el resto de figuras. Sus pies descansan sobre una media luna y una enorme serpiente. Aparece coronada y tras ella hay una aureola de rayos curvos.

A los lados hay 4 hornacinas de menor tamaño, flanqueadas por columnas corintias. Dentro de las cuales se encuentran las estatuas de San Andrés, San José (inusual verle la derecha de la virgen, siglo XVI), San Joaquín y San Agustín, que miran hacia el centro y escapan de su marco arquitectónico, rasgo que caracteriza al artista. Todas las figuras poseen un gran movimiento, muy exagerado.
Entre estas hornacinas aparecen escenas de la vida de la virgen como son: el abrazo en la puerta dorada y el nacimiento de la Virgen. En los extremos se encuentran San Antonio de Padua y San Bernardino, con decoración de estípites, mascarones, paños colgantes y frutas.









  •       Segundo cuerpo
Calle central con la figura de Santa Ana enseñando a leer a la virgen y rematada con una venera en forma de mariposa desplegada.
A los lados, dos grandes cuerpos con hornacina y rodeados de cuatro relieves
Izquierda: santa Lucia rodeada de las escenas de: la presentación de la virgen, la anunciación, la circuncisión y la Epifanía
Derecha: santa Bárbara rodeada de: la presentación del niño, la huida a Egipto, la visitación y la adoración de los pastores.
Juni hace que las hornacinas del cuerpo inferior se correspondan con columnas en de superior; de manera que no haya una continuidad vertical.

  • Tercer cuerpo
Tiene dos grandes altorrelieves laterales:
a.  Dormición de la virgen: gran ejemplo de simetría renacentista, por la desnuda arquitectura del fondo con columnas toscanas y arcos, y equilibrada composición triangular de las figuras.
b.      Asunción: la virgen aparece con los brazos extendidos y rodeada por seis ángeles.
c.    Calvario: Constituido por un Cristo mayestático en una altísima cruz, que impresiona por su clásica belleza y aislamiento. A los pies, un agitado grupo con la virgen, San Juan y la Magdalena debajo. Es tratado concebido como una diopsia, ya que el espectador tiene que dirigir la vista a dos puntos distintos. Un rasgo característico del artista es el de escapar del marco arquitectónico, se aprecia en el momento en que el brazo de la virgen cae sobre el entablamento del piso inferior. En su emplazamiento original, había dos ventanas laterales, por lo que el retablo es muy alargado por en su calle central.
d.   Los cuatro profetas: Portan letreros en latín con pasajes de Isaías y David. Son de mayor tamaño que las figuras de abajo para compensar la distancia.


  •       Cúspide
Relieve del Padre Eterno, sentado en un trono bajo con objeto de ofrecer una composición de poca altura y con cierta ordenación en diagonal. A los lados, aparecen dos ángeles que descorren el pabellón donde se encuentra la figura.


BIBLIOGRAFÍA

·         AZCÁRATE, J.M., Escultura del siglo XVI, Ars Hispaniae, Madrid, 1958
·         GARCÍA CHICO, Esteban, Juan de Juni, Escuela de artes y oficios artísticos, Valladolid 1949
·         MARÍAS, Fernando, El siglo XVI: Gótico y renacimiento, Edt. Silex, Madrid, 1992
·         MARTÍN GONZALEZ, J.J., Juan de Juni, vida y obra,  Madrid, 1974
·         Historia del arte 7, Renacimiento y manierismo I, Instituto Gallach, Barcelona, 1996
·         URREA, Jesús, Guía histórico-Artística de la ciudad de Valladolid, Valladolid, 1982
·         VV.AA., El siglo del renacimiento, ediciones Akal, Madrid, 1998

Imágenes

  • http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=6288

 




martes, 27 de noviembre de 2012

Contacto

Correo: arranz1290@hotmail.es

Linkedin: https://platform.linkedin.com/badges/js/profile.js

viernes, 16 de noviembre de 2012

ESCRITURA PALLARIFORME (Cultura Moche)

Introducción

La escritura pallariforme es la escritura de la cultura moche o mochica, cultura arqueológica del antiguo Perú que existió desde el año 200 d.C. hasta el año 700 d.C.

Consiste básicamente en grabar líneas, puntos, zigzags y otras figuras variadas en los llamados "PALLARES", o también, sobre formas de pallares pintados en vasos cerámicos o mantas funerarias.

Pallares
Su nombre botánico es Phasealus Lunatus. Son conocidos por otros nombres dependiendo de la situación geográfica:
- Pallar
- Garrafón
- Judía de Lima
- Haba de Lima
- Poroto Pallar
- Frijol Zaragoza (Colombia)



¿Qué significan esos Signos?
Pallar con escritura moche
Hacen pensar en algún sistema original de transmisión de datos numéricos y posiblemente no numéricos.
De esto se dio cuenta LARCO HOYLE en la década de 1930, con el estudio de los vasos cerámicos (que como sabemos cuentan la historia y costumbre de los mochicas)
Observó los dibujos de la cerámica (sobre todo la de los huacos) y encontró una repetición frecuente y muy variada, de formas de pallares pintados o incisos, con signos que parecían ser ideogramas.

Lo que no se puede saber con claridad es el significado de esos signos, y que Larco Hoyle sostenía que podían representar recuerdos, mensajes o cifras





Ejemplos de escritura mochica

Tipos de signos

Son de formas muy variadas:
    Rayas paralelas
    Círculos pequeños
    Puntos
    Rayas en zig-zag
    Rayas escalonadas


Estaban grabados en sus dos caras, por medio de buriles:
o  Cara principal: incisiones más complicadas y gran riqueza de  signos, donde se cree, estaría grabado el mensaje.
o  Cara secundaria: simple combinación de rayas, que sería un código para coordinar las distintas figuras para su lectura.


La lectura se realizaba alineando los pallares sobre un tablero o “rejilla”. La ordenación no se sabe si era lineal, horizontal o vertical, y las personas encargadas de enterpretar los mensajes eran los Sacerdotes, ya que el resto de la población carecía de conocimientos. 


Discrepancia
- EMILIO HARTH: los símbolos eran ideas
- ALDEN MASON: mucho más radical, dice que: es un sistema que no era NI alfabético, NI fonético, NI silábico, y NI siquiera pictórico, y que no existe medio de saber qué grado de desarrollo alcanzaron los ideogramas.

Decoración de un vaso cerámico.
Ejemplos de escritura mochica
En “Paracas Necrópolis”, se encontraron momias, que estaban envueltas de mantas muy finas y adornadas. Algunos motivos de esas mantas eran signos pallares:
- Como atributos de los personajes
- Motivos zoomorfos
- Motivos en el vestuario

Entre todos estas representaciones, Larco Hoyle, detectó en los huacos una serie de retratos de mensajeros corriendo a través de los valles, atravesando desierto, llevando bolsitas de cuero, que “Presuntamente” contenían los pallares escritos. Cuatro clases de mensajeros o Chasquis, identificados por los tocados de su cabeza:
Mensajeros guerreros: un cuchillo ornamental trapezoide
- Mensajeros de las instituciones gubernamentales: círculo
Mensajeros religiosos: adorno semicircular
Mensajeros civiles: gorra con borla

En las excavaciones se han encontrado bolsas de mensajeros que contenía:
- Pallares
- Punzones de cuarzo (para hacer incisiones)
- Polvo blanco (para hacer más legibles las inscripciones)


CRITICAS
- LARCO HOYLE  recibió muchas críticas por sus estudios, ya que se decía que en Perú tenían muchos juegos y ceremonias mágicas en las que se usaban pallares de diversos colores.
- GARCILASO DE LA VEGA, se refiere a un juego llamado “Apaitalla” lanzar frijoles a cierta distancia (Petanca?)
- BERNABÉ COBO: juego de la túncara y el tacamaco, en ambos se usaban pallares como si fueran dados.
-  PORRAS BARRENECHEA: sostiene que aunque sean parte de una baraja o fichas de Juego, ya están cerca de ser convenciones simbólicas, escritura.

Sobre el uso de esta escritura entre las distintas culturas, tambien hay discrepancias: 
    Victoria de la Jara
    Sostiene que no hubo una “Comunidad cultural” entre las civilizaciones del Norte (Mochica) y las civilizaciones del Sur (Paracas y Nazca), sino que cree en dos escrituras utilizadas simultáneamente.

     Larco Hoyle
     Considera que la escritura sobre pallares mochicas se propaga por en el Perú y hombres de Nazca, Paracas, Tiahuanaco Y Lambayeque. Desaparece con la dominación Inca.



BIBLIOGRAFÍA

- BENSON, Elizabeth. (1972). The Mochica: a cultura of Peru, London: Thames and Hudson.
- CANALS FRAU, S. (1955). Las civilizaciones prehispánicas de América. Buenos Aires: Editorial Sudamericana.
- CUESTA DOMINGO, M. (1980). Cultura y cerámica mochica. Madrid: Ministerio de Cultura, (Pag. 30-32, 75)
- HOCQUENGHEM, Anne Marie (1987), Iconografía Mochica, Lima: Universidad Pontificia Católica de Perú.
- TANODI DE CHIAPPERO, Branka Maria (1992), Granítica precolombina e hispanoamericana, Córdoba: Centro interamericano de desarrollo de archivos (Pag. 96-99).

lunes, 23 de enero de 2012

Puerta Sur de la Catedral de Chartres

Fachada Sur

1. Historia

La catedral de la Asunción de Nuestra Dama, es una iglesia catedralicia de culto católico romano bajo la advocación de Nuestra Señora, la Virgen María.

Esta iglesia marco un hito en el desarrollo del gótico e inició una fase de plenitud en el dominio de la técnica y el estilo gótico, estableciendo un equilibrio entre ambos. Es sumamente influyente en muchas construcciones posteriores que se basaron en su estilo y sus numerosas innovaciones como las catedrales de Reims y Amiens.

La figura más importante en la historia de esta diócesis fue el obispo Fulberto de Chartres, teólogo escolástico reconocido en toda Europa.

Fue el modelo de las grandes catedrales francesas. Se trataba de una catedral románica del siglo XI, modificada a mediados del siglo XII, que ardió en 1194, siendo reconstruida a partir del siglo XIII.

La planta es grandiosa con un trazado en cruz, tres naves en el brazo longitudinal, un crucero marcado en planta también de tres naves, un presbiterio muy desarrollado y una doble girola con capillas. Poco a poco la planta de las iglesias cristianas se va alejando de la cruz latina (característica del románico) y va a ir tendiendo a la planta de salón, donde una amplia nave central produce el efecto de “espacio continuo”. 
El pórtico sur es un regalo del conde Pierre Mauclerc, de la familia real. Este pórtico introduce nueva iconografía al estilo de Chartres.

2. Puerta Sur

La portada sur presenta entre sus gabletes y a cada lado, una especie de corona de arcadas en las que se hallan las estatuas de los reyes de Judá. La enmarcan dos torres inacabadas. Con sus torres y su gran rosetón que domina la portada, este conjunto probablemente debía constituir la nueva fachada de la iglesia, después que la antigua fachada occidental hubiera quedado superada por la de la catedral de Laon, de soberbio atrevimiento en su estructura, con sus porches profundos, los poderosos nichos de sus ventanas y sus arquerías abiertas. Los muros sobresalientes del transepto y la base de las torres están tapizadas de finas columnas, semejantes a las cuerdas de un arpa (Un medio de expresión arquitectónico que encontrará su máximo desarrollo en la fachada de la catedral de Estrasburgo, visión aérea, libre de toda pesadez)

Portal Sur
Es impresionante observar que toda la decoración esculpida se concentra alrededor de las portadas y abunda a lo largo de los porches, sobre las puertas, en los derrames, en los parteluces, en las arquivoltas, para alcanzar el punto culminante de su expresión dramática en los tímpanos. Después, una vez atravesado el portal, toda imagen esculpida desaparece; incluso las esculturas del gótico tardío que rodean el coro (ausentes en el plano inicial) escapan a la primera mirada, que asciende a lo largo de las formas simples y sobrias de la arquitectura hasta las imágenes inmateriales, tejidas de luz de las vidrieras.

Las puertas del santuario señalan simbólicamente el paso de un mundo al otro, de la existencia terrenal al reino de Dios. La multitud de formas materiales permanece en el exterior, en el interior sólo reina el esplendor de la luz.

El edificio sagrado, cuya orientación ha sido determinada por los movimientos celestes, es en cierto modo el lugar donde el tiempo se ha convertido en espacio. A su vez, la portada que es espacio en cuanto elemento arquitectónico, permite vivir el paso del umbral como el instante del tránsito, como son la muerte, el juicio y la resurrección. Asimismo, el despliegue de la divina liturgia y el desarrollo de sus movimientos alrededor del altar metamorfosean de nuevo el edificio entero en una sucesión temporal.


a. Portal Central

El portal central muestra el Juicio Final con esculturas de los apóstoles en las jambas. 
En el dintel sobre la puerta hay un friso con una visión del Apocalipsis, con el Cielo y el Infierno. Es la primera vez en la iconografía religiosa que se narran el Juicio Final y el Apocalipsis conjuntamente. Hasta entonces ambos temas habían sido tratados siempre de forma independiente pese a estar estrechamente relacionados. Cristo es representado en el tímpano con rasgos amables y humanos en el juicio final, esta figura es conocida como el Beau Dieu. La escena es en general tratada por el escultor de forma que inspira compasión divina, muy diferente a otras representaciones anteriores en las que se intenta resaltar el sufrimiento para inspirar temor a la ira de Dios.

Detalle Portal Central
La portada sur reúne a los doce apóstoles alrededor de la puerta central, los mártires alrededor de la puerta de la izquierda, y los confesores a cada lado de la puerta de la derecha; todos se refieren a la figura de Cristo enseñando que se levanta en el parteluz de la puerta principal. Sobre éste, en el tímpano, se ve la representación del Juicio final, lo que a primera vista parece contradictorio con el orden litúrgico seguido generalmente, que quiere que el Juicio final aparezca en el oeste, frente al coro. Hay que leer esta representación como una prolongación y una ampliación de la majestas (la expresión de la victoria divina y de su esplendor). El Cristo en gloria forma, con la virgen María y san Juan, una especie de Deisis, enmarcada por los ángeles que llevan los instrumentos de la pasión, de la que la catedral de Chartres creía poseer unos fragmentos.

En los derrames de la puerta izquierda, orientada más al este, están frente a frente los dos grupos de la Anunciación y la Visitación, acompañados por los profetas Daniel e Isaías, anunciadores del Mesías. Las estatuas de Lía y Raquel, que encarnan la vida activa y la vida contemplativa, fueron destruidas durante la Revolución, al igual que las que representaban a la Iglesia y la Sinagoga. La historia del nacimiento de Cristo prosigue en el tímpano, donde se puede ver la Natividad, el Anuncio a los pastores, y el sueño y la Adoración de los Reyes Magos.

Tradicionalmente se hubiesen representado a los cuatro evangelistas tanto en el Juicio Final como en el Apocalipsis pero al unir ambas escenas, estos quedaron excluidos de los relieves, por lo que son representados en las jambas del portal en estatuas de mayor tamaño. Esto deja un espacio disponible en los relieves que es ocupado por la Virgen, a la derecha de Cristo, y por San Juan que le ruegan  por las almas de los juzgados aumentando la sensación de compasión en el conjunto. Ambas figuras son del mismo tamaño que Jesús, lo cual para algunos teólogos de la época daba una imagen demasiado humanizada de Cristo. Esta equiparación de tamaño se cree que puede simbolizar el poder de intercesión de la Virgen y de San Juan, que había sido establecido ya desde los tiempos de la primera iglesia bizantina.


b. Portal Occidental: Mártires

El pórtico izquierdo está dedicado a los mártires de la Iglesia, con el martirio de San Esteban como escena central en el tímpano. Son célebres en este pórtico las figuras de San Jorge y San Teodoro, en las que contrasta el aspecto anciano y adusto del primero con el rostro joven y bello del segundo.

Los mártires están representados por san Esteban, san Clemente y san Lorenzo, acompañados del soldado de Dios, san Teodoro; después vienen san Vicente, san Dionisio y san Piat, tres sacerdotes, y a su lado san Jorge, el santo guerrero. Las dos figuras de caballeros, san Teodoro y san Jorge, son de una factura visiblemente más tardía y hacen el efecto de ser retratos del natural, al tiempo que son también tipos, en la medida en que el ideal caballeresco de la época encuentra en ellos su expresión directa. El tímpano cuenta la historia del primer mártir, san Esteban.


c. Portal Oriental: Confesores

Conocido como el portal de los Confesores, se contrapone al izquierdo; mientras que los mártires dan testimonio de Dios con su muerte los confesores lo hacen con su vida. Tanto unos como otros serán admitidos en el Paraíso el día del Juicio Final que se narra en el centro.

Si los mártires son los “testimonios” de Cristo en el sacrificio de su vida, que les une a él, los confesores lo son en su sumisión a la verdad. Sus representantes son, en un lado de la puerta de la derecha, los obispos san Nicolás, san Ambrosio y san León, y después san Laumer, un santo de la diócesis de Chartres; en el otro lado, san Martín, San Jerónimo y san Gregorio, así como san Avito, un santo local. San Martín y san Nicolás realizaron milagros, san Jerónimo y san Ambrosio son doctores de la Iglesia, san León y san Gregorio fueron papas. El tímpano presenta escenas de la vida de san Nicolas y de san Martín.


d. Vitrales

Son de la misma época que los del lado norte y muestran la glorificación de Cristo en el rosetón con los evangelistas y ángeles y en el círculo externo los patriarcas del Apocalipsis y las armas de los donantes de la vidriera. En los ventanales muestra a los cuatro evangelistas en la parte superior de cada ventana lateral (de izquierda a derecha: Lucas, Mateo, Juan y Marcos) sobre los profetas Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. En la ventana central la figura de la virgen con el niño.



BIBLIOGRAFÍA

-  BURCKHARDT, Titus; “Chartres y el nacimiento de la catedral”, Editorial el Barquero

domingo, 22 de enero de 2012

Escultura Heroica colosal de Trajano divinizado

                                          


Historia de Trajano

Marco Ulpio Trajano (18 septiembre de 53 – 9 de agosto de 117) fue un emperador romano, el primero que nació fuera de Italia, más concretamente en la ciudad de Itálica, una ciudad adscrita a la provincia romana de Baética (zona que estaba intensamente romanizada), patria de los Ulpios desde el siglo III a.C.

Gracias a la buena situación política de su padre (de igual nombre) que era senador y general, Trajano, ascendió por méritos en la escala del ejército romano, sirviendo en Hispania, el Danubio, Germania y Siria. En el año 96 se convirtió en gobernador de Germania. Sus grandes acciones en Germania, le hizo ganar popularidad en Roma, y todo el Senado le quería como emperador. Sustituyendo a Domiciano como emperador se situó al poder Nerva, el cual quiso tener como sucesor a Marco Cornelio Nigrino, no lo llego a conseguir, ya que murió Nerva inesperadamente y Trajano le sucedió sin incidentes y fue recibido por el senado con los brazos abiertos.
Se convirtió en emperador el 27 de enero del año 98, y se convertía así en el primer emperador no itálico. Antes de ir a Roma, realizo ciertas hazañas, para mantener la seguridad del territorio entre el Rin y el Danubio, entre ellas están, la mejora de la red de carreteras entre Maguncia y Augsburgo y la construcción de un limes para asegurar los Campos Decumanos.
Gobernó bien, y sin el derramamiento de sangre que había marcado el reinado de Domiciano. Libero a muchas personas que fueron encarceladas injustamente y devolvió buena parte de la propiedad privada que fue confiscada (un proceso que inició Nerva). Su popularidad fue tal que con el tiempo el Senado Romano le confirió el título honorífico de Optimus.
Desenmascado y castigo a muchos senadores que habían cometido malversación en la época de Nerva.
Fue uno de los emperadores más serios y correctos, esto hizo de él uno de los mejores príncipes que gestionaron los asuntos públicos. El poder no lo corrompió, ni usó jamás su titulo y su poder para eludir la ley, reconociendo siempre la primacía de esta última. Era un conservador, convencido de que el progreso derivaría más de una ordenada administración que de imponentes reformas.
Luchó contra los Dacios, y después de esa guerra en Roma construyo el foro de Trajano y una columna donde quedaba constancia de dicha guerra. Unos años mas tarde en el 113 Trajano comenzó una campaña contra los partos.
En el año 116 enfermo, y volvió a Italia, donde un año más tarde, moriría repentinamente. Sus cenizas fueron colocadas debajo de la Columna Trajana, que posteriormente desaparecieron. Fue en ese año, el 117 cuando el imperio romano alcanzó su máxima expansión territorial, alcanzando todo el norte de áfrica, la península ibérica, Francia, Inglaterra, Países Bajos, grecia, la antigua Yugoslavia, Turquía, próximo oriente y tierra santa.
Antes de morir, Trajano adoptó a Adriano como sucesor.
En definitiva, la reputación de Trajano fue brillante, siendo reconocido como Optimus Princeps (el mejor de los príncipes) , solo podría ser comparable con Augusto, pero Trajano, es el único que ostenta el título al mejor emperador de Imperio Romano

Escultura de Itálica

Itálica fue la primera ciudad romana fundada en Hispania, en el año 206-205 a.C. Se encontraba a 8 km. de Hispalis (Sevilla) junto a un afluente del río Betis (Guadalquivir) en una pequeña elevación que la salvada de las crecidas del rio. La ciudad alcanzó su periodo de mayor esplendor a finales del siglo I y durante el siglo II, desde los reinados de Trajano y Adriano (ambos nacidos en Itálica).
La ciudad poseía importantes construcciones, un antiteatro, un teatro, murallas que probablemente rodeasen el núcleo urbano, el Trianeum, templo dedicado al emperador; al menos dos complejos termales de carácter público, termas mayores de carácter privado, y acueductos de Trajano y Adriano. Tambien durante el periodo de Adriano de construyeron importantes casas: Casa de la Exedra, casa de Neptuno, Casa del Patio Rodio, casa de Hilas, casa de los pájaros y casa del planetario. Pero está ciudad gana importancia por su enorme cantidad de esculturas. La mayoría de halladas en Itálica son buenas copias hechas en Roma. Entre ellas destacan la escultura de Diana, diosa de la caza, una escultura de Hermes de la cual es difícil reconocerle ya que no tiene ni cabeza ni los dos brazos, y es por sus sandalias aladas, la escultura de Venus,  que reproduce el modelo iconográfico helenístico de Afrodita Anadyomene y un retrato de medio cuerpo de Adriano en el que se muestran técnicas tan novedosas como el claroscuro.

En Hispania las esculturas se realizaron indistintamente en mármol o en bronces, de las cuales apenas conservamos más que unos pocos ejemplares, ya que ese bronce fue reutilizado y fundido en la edad media o no soportó el paso del tiempo.
Con Trajano, irrumpe un nuevo espíritu en el arte romano. En sus retratos se refleja la expresión de la energía y de decisión propia del hombre habituado al mando militar. El retrato se amplía a gran parte del torso y no sólo hasta los hombros como hasta ahora era lo habitual.

3. Ficha técnica


- Ubicación: Museo Arqueológico de Sevilla
- Fecha: Siglo II d.c.
- Estilo: Adrianea
- Mármol: Paros Lichnites (Isla de Rodá)
- Altura Máxima: 2,20 m.; parte conservada del rosto 0,17 cm
- Defectos: Falta la parte superior y posterior de la cabeza, los brazos, pierna derecha desde la mitad del muslo y pie izquierdo. Rota la punta de la nariz, algunas roturas y rozaduras en los bordes del manto. Sobre el muslo izquierdo quedan dos puntelli, uno alto trasero y otro más bajo. El hueco de sección cuadrada que se ve por la parte posterior de la cabeza es moderno y fue abierto para fijar la pieza al ser expuesta tras su hallazgo. Es probable que por entonces se arreglara y retocara la línea de rotura del rostro, cuyo corte limpiamente segado resulta difícil admitir que se produjera por accidente.
- Procedencia: Es posible que esta figura se encontrase en la antigua ciudad hispanorromana de Itálica, actualmente Santiponce, un pueblo de Sevilla, en un templo llamado Traianeum, aunque por extensión, suele recibir también ese nombre la totalidad del recinto: una plaza en cuyo centro se erigía el templo, dedicado al emperador trajano divinizado. Seguramente estaría situada en alguna de las exedras del pórtico o en alguno de los pedestales alineados en la plaza. Hallado de 1788 en la zona de “Los Palacios”


4. Descripción

Este desnudo heroico. Por ser uno de los primero hallazgos surgidos del suelo italicense y por haber sido puesto desde entonces en relación con el emperador Trajano, ha gozado siempre de especial predicamento entre las antigüedades de Itálica. Es fácil comprender que así haya sido, pues su colosalidad, idealización e incluso esa rara fascinación que impone el rostro artísticamente truncado son valores que adornan la imagen apoteósica, proveniente por demás de la ciudad de origen del Emperador.

La figura descansa en la pierna derecha y retrasa la izquierda flexionada y ligeramente desplazada hacia fuera; el brazo derecho iba alzado posiblemente apoyado en el cetro o en una lanza, y el izquierdo pendía junto al costado, tal vez en actitud de sostener un atributo; la cabeza gira en dirección a la pierna exonerada. Se trata, pues, de un esquema que sigue de cerca el de la estatua heroica de Adriano del Museo de Pérgamo y que subraya la arrogante majestuosidad de la representación. El espíritu clasicista de la obra se advierte al constatar que las reminiscencias de la tradición policlética se ven fundidas con connotaciones más tardías, las más notables de las cuales son la forma abierta y el movimiento patético de la cabeza.

El modelado y el tratamiento de la superficie del mármol encuentran un buen paralelo en el citado Adriano de Pérgamo y así queda de manifiesto al entablar parangón tanto para las formas anatómicas como para el plegado del Paludamentum. La analogía puede hacerse extensiva a otro rasgo característico del estilo adrianeo, que es la proclividad a los contrastes efectistas (se niega a realizar un contraste de luces y sombras)  y a enmarcar los motivos a modo que P. Zanker designa “ver por partes”. El mejor exponente de tales alardes en la estatua italicense es la zona del cuello y del hombro izquierdo, sobre el que destaca el prominente motivo de pliegues amontonados. Desde el punto de vista del influjo ejercido por el estilo de los escultores asiáticos, la observación de este aspecto reviste gran interés, porque desvela los matices en los que se ve plasmado el grado de influencia. Digno es de notar el gusto por acompasar plasticidad y colorido a base de tratar el mármol con una morbidez muy esmerada, cuya tersura rompe y deja en sombra el trépano, es entonces cuando irrumpen las oquedades en claroscuro de los pliegues gruesos prendidos por la fíbula, las acanaladuras anchas para hacer resaltar la limpieza del mármol y las largas ranuras verticales de los pliegues que cuelgan como tubos a la espalda. El más inmediato equivalente para esa labra se encuentra en estatuas de Adriano provenientes de talleres de Asia Menor, como la de Pérgamo antes mencionada y dos de Perge y en él se tiene un importante elemento de juicio para valorar y encuadrar la producción escultórica italicense del siglo II d.C.

La cabeza se conserva desgraciadamente en estado muy deficitario. Sobre ella, W.H. Gross observo que los rasgos conservados permiten relacionarla con Trajano. En la medida en que resulta posible pronunciarse y hacerlo con toda cautela, lo que se conversa del rostro parece responder más que a un retrato póstumo en la línea del magnífico de Ostia, a una imagen ideal más abstracta y libre respecto a los tipos oficiales. La cuestión se inserta, por tanto, en la casuística originada por el grado de parecido que acreditan los retratos imperiales procedentes de talleres provinciales. El carácter de la obra y la naturaleza del encargo desaconsejan pensar en un modelo flojo, de baja calidad, en el que fallara el parecido, de ahí que sea menester buscar explicación por otra vía. La representada por el patetismo, cuyas muestras son el movimiento impetuoso de la cabeza y la boca entreabierta, y por la relación con los círculos artísticos de Asia Menor es sugerente, porque justificaría una opción ampliamente atestiguada en aquéllos, como es la primacía de la expresión patética sobre la exactitud en el parecido de los rasgos fisionómicos, que pueden verse estilizados o simplificados.


5. Otras obras de Itálica

Se encontraron otras obras en Itálica, probablemente realizadas por el mismo taller o incluso mismo escultor. Estas son una de estatua heroica colosal acéfala (R.E.P. 94), que guarda gran similitud con la de Trajano, que incluso podría representar al mismo emperador.
La toga se sitúa en el mismo hombro que la otra escultura y la representación del torso tiene el mismo relieve, con igual pronunciación.
Otras obras como la del Torso de Artemis, también guardaría relación con ella, aunque en este caso, el personaje representado no aparece desnudo, sino cubierto con multitud de pliegues.

Cabe pensar, que el mal es estado de todas las estatuas podría ser porque fueron derribadas del lugar en el que se encontraban situadas. Probablemente se encontrasen rodeando el Traianeum, el único templo octástilo conocido de toda Hispania.
La decoración de dicho templo fue fiel a los modelos oficiales, que en época de Adriano adoptanun carácter cosmopolita, fruto de la intensificación de los contactos con las ciudades del ámbito oriental del imperio. La dirección de los trabajos debió estar a cargo de artistas altamente cualificados, poseedores de un estilo detallista y de gran fuerza plástica, como se advierte en los pormenores de la decoración. Sin embargo, entre los restos decorativos conservados se aprecian también piezas que no siguen los modelos al detalle, piezas labradas de forma simplificada, con premura, en las que se ha creído detectar cierta urgencia por concluir la obra, quizá por el temor a que fuese interrumpida.
La decoración escultórica estaba situada en emplazamientos prácticamente seguros. Eran las exedras del pórtico y los pedestales alineados en la plaza, situados rodeando todo el perímetro. El ciclo estatuario estaría dedicado a la familia imperial y, tal vez, a personajes italicenses emparentados con aquélla.


BIBLIOGRAFÍA

-  Colección: Guías de los museos de España (VII). Museo arqueológico de Sevilla. Publicaciones de la Dirección general de Bellas artes (1957) Páginas 95-97, y 99
-  BIANCHI BANDINELLI, Ranuccio, El universo de las formas: Roma, Centro del Poder, Editorial Aguilar 1970OJEDA NOGALES, David. El Trajano de Itálica. Universidad de Sevilla. Serie Historia y Geografía.
-  CABALLOS RUFINO, Antonio, MARÍN FATUARTE, Jesús, RODRÍGUEZ HIDALGO, José María. Itálica Arqueología. Junta de Andalucía, consejería de cultura. Sevilla 1999. Páginas 111-118
-  GARCÍA Y BELLIDO, A, Colonia Aelia Augusta Itálica. Instituto español de arqueología. Editorial Diana 1960, Madrid
-  LEÓN, Pilar, Esculturas de Itálica. Junta de Andalucía, Consejería de Cultura 1995




jueves, 19 de enero de 2012

ESCULTURA DE SAINT SERNIN (Toulouse, Francia)

La basílica de San Sernin (Saint Sernin en Francés) es un templo católico de la ciudad de Toulouse, en el Alto Garona.
Es la iglesia románica más grande de Occitania y la segunda más antigua por detrás de la abadía de Cluny.

Se trata de un santuario construido en el emplazamiento de la tumba de San Sernin o San Saturnino (†257), fue un misionero romano que predicó en las Galias, el Pirineo y la península ibérica. Fue el primer obispo de Toulouse, donde fue martirizado por los paganos, según las Actas de Surio. Aunque hay una discordancia en la fecha, ya que las Actas de San Saturnino lo sitúan en el siglo I. (Imagen del martirio)



La construcción actual de la basílica fue realizada a finales del siglo XI. En su lugar había una capilla construida en el siglo V (400-403 por el obispo Exupére), la cual era demasiado pequeña para la cantidad de fieles que acudían a través del camino de Santiago o para venerar las reliquias de San Saturnino. La ciudad se llenaba de trovadores, artistas, comerciantes y peregrinos. Actualmente la antigua capilla se puede visitar, pero ahora es la cripta.
Gracias al número de gente que acudía a la ciudad y  a la gran cantidad de dinero que ganaban con ellos, pudieron emplearlo en la construcción de una nueva iglesia, muchas más grande.
La construcción comenzó en el año 1080, por el ábside detrás de la capilla, y el crucero del extremo este. El altar fue consagrado por el Papa Urbano II el 24 de mayo de 1096. El trabajo continuó en la nave hasta 1117, cuando la iglesia fue elevada al estatus de abadía y la atención se centró en el claustro monacal y edificios necesarios.
San Sernin continuó siendo una sencilla iglesia escolar hasta el año 1778, en que finalmente fue consagrada como basílica. Durante la revolución francesa, el capitolio de San Sernin fue suprimido.
Se produjeron añadidos góticos que fueron comisionados por el Abad Bernardo de Gensac (1243-1254)
En la época moderna, “Eugene Viollet-le-Duc”  en 1872, realizó el levantamiento de la cubierta y las poner las paredes con yeso.
Finalmente en el siglo XX, se deshicieron los cambios que realizó Viollet-le-Dus, y la iglesia volvió a tener el aspecto medieval original.


Escultura: Capiteles


La basílica cuanta con 260 capiteles románicos en todo el interior. Destacan por su calidad, así como su cantidad. Se empezaron a crear en el año 1080, empezando por los capiteles de la zona este, hasta el año 1118 terminando en el oeste. Muchos se encuentran en lo alto de la nave, por lo tanto son difíciles de ver. La mayoría están tallados con decoraciones de follaje, pero algunos representan escenas narrativas, como Daniel en el foso de los leones (capilla absidial sureste)
Los capiteles con decoraciones de follaje que se dan en esta basílica son de “Palmetas”, con forma de palmera estilizada.

Pueden adoptar diferentes formas:
·        - Grandes o lobuladas: que se las llama grasas
·        - Afiladas con un lóbulo o dos: bífida
A menudo se suelen combinar frecuentemente con el follaje.

Los Portales

Al igual que el resto de portadas románicas, siguen un esquema que se repite en todas ellas.
Son de medio punto, con arcos superpuestos, cada uno de ellos de mayor tamaño, llamados arquivoltas, suelen tener decoración ornamental, ya sea con motivos naturales o con la representación de santos. Estos arcos son están sujetos sobre jambas, que no son más que la continuación del arco, pero en vertical, suelen continuar con la decoración de las arquivoltas o pueden tener otra temática. Debajo de las arquivoltas, surge el tímpano, un hueco que queda vacío, y en el aparecen representadas figuras talladas, ocupando en el centro siempre la divinidad, este lugar es denominado Mandorla.

Debajo del tímpano queda el dintel, que puede ser más o menos ancho, dependiendo del portal, y en él aparecen representadas figuras en serie. Ya debajo, la propia puerta, dividida en dos por un parteluz, que también va ornamentada.

       1. Puerta de los Condes

La puerta des Comtes se creó en el año 1082-83, se sitúa en el crucero sur, está bloqueado y protegido detrás de una puerta. Contiene un pequeño nicho en el que había sarcófagos de familias paleocristianas.
El portal cuenta con ocho capiteles esculpidos, que probablemente fueron hechas por el mismo taller que realizo el crucero y la girola.

Los capiteles ilustran el tema de la salvación y la condenación, incluyendo escenas de la parábola del banquete del rico Ebulón y el pobre Lázaro en la puerta de su casa (Lucas 16:19-31) en la escena no se ha incluido ningún otro comensal. Lázaro, que utiliza un bastón y tiene la cabeza coronada por un nimbo, es atendido por dos perros que le lamen las llagas, al tiempo que Epulón le niega la ayuda con un claro gesto de su brazo izquierdo.

Hay un segundo capitel el alma del pobre Lázaro sube al Cielo dentro de un nimbo almendrado sostenido por dos ángeles   (Derecha)
En el tercero, Epulón está en el infierno entre dos diablos y con una bolsa de monedas colgada del cuello, como suele ser habitual cuando se representa el pecado de la avaricia. (Izquierda)




También hay un capitel en la girola, que representa la condena de Daniel al foso, que probablemente pertenezca al mismo taller que las de esta puerta, por un paralelismo compositivo, postura de Daniel, número y postura de los leones)


        2. Puerta de Miegeville

La puerta de Miegeville (Mitad de la Villa) fue construida entre los años 1110-1115, en la puerta sur de la basílica. Es llamado así por su posición en la ruta a través del centro de la ciudad.
El tímpano de la Puerta es considerado uno de los mejores ejemplos de románico. Sus figuras están dotadas de gran expresividad y movimiento.  En ella está representada la ascensión de manera bastante literal, con la elevación de Cristo por unos ángeles que le llevan al cielo, agarrados de la cintura. A continuación, los apóstoles miran con asombro mientras que dos ángeles les explican que Jesús volverá del cielo de la misma manera.

Los cuatro capiteles que flanquean el portal son tallados con temas como la Expulsión del Jardín del Edén, la Anunciación, la Visitación, la matanza de los inocentes, y los leones enredados en lianas.
Otras esculturas representan a Simón el Mago, el Rey David flanqueado por leones que son montados por dos hombres con gorros frigios, San Juan entre dos árboles cubiertos con cabezas de monstruos, y la entrega a San Pedro de las llaves.


      3. Puerta occidental

Se construyo entre los años 1115-1118, no está terminada, pero tiene aun mayor calidad que los otros portales. Sus ocho capiteles están profundamente tallados con figuras humanas y animales entrelazados en el follaje. Otras estructuras de este portal se muestran ahora en el museo de los agustinos, en Toulouse.


Maestro Bernard Gilduin

Bernard Gilduin, fue un escultor, del cual conocemos su obra porque dejó firmada la mesa del altar, en el día de su consagración, el 24 de mayo de 1096, Bernards Gilduinus, por el Papa Urbano II en el año 1096.
El altar de mármol está finamente tallado en los bordes con relieves de ángeles, aves, hojas y otros motivos. Es difícil conseguir una buena vista de esta obra, ya que se encuentra detrás de una verja de hierro en el coro. Pero hay una réplica de alta calidad que se puede ver en el transepto norte.

El deambulatorio es ancho, con cinco capillas radiales para acomodar el flujo de peregrinos. La mayoría de las capillas contienen ahora altares y relicarios de la época de la contrarreforma (Siglo XVII), cuando el deambulatorio funcionaba como un circuito para observar las reliquias. En el siglo 19, Viollet-le-Duc, diseña el altar de la capilla mayor.


La pared del deambulatorio, también fue esculpida por este autor Consta de siete relieves de mármol (siglo XI) con un estilo interesante, que recuerda tallas de marfil volado a tamaño natural. Su posición original es desconocida, pero pueden haber formado parte de un retablo.


Los tres paneles centrales se atribuyen a Bernard Gilduin. En el centro está Cristo en Majestad, que aparece con una barriga redonda y pelo largo, sentado dentro de una mandorla y rodeado por los símbolos de los cuatro evangelistas. Los paneles que la flanquean representan un querubín y un serafín.
El resto de relieves contiene dos apóstoles y dos ángeles. Estos cuatro últimos están en un formato más grande y pueden haber sido creados un poco más tarde por otro maestro.






BIBLIOGRAFÍA




     - DURLIAT, Marcel, "El arte románico". Editorial Akal

Sabiduría de la ilusión

"Los que no han soñado con atravesar el mar probablemente han querido siempre, incluso en sueños, estar al margen de todo pe...