jueves, 24 de septiembre de 2015

Ares Borghese

Copia Romana en mármol del siglo I o II d.C.


El objeto de estudio es la escultura llamada Ares Borghese. La obra que hoy podemos ver es una copia romana en mármol de Paros, realizada en la era imperial (siglo I o II d.C.). La original, desaparecida, fue realizada en bronce hacia el año 420 a.C. Actualmente, el original romano se encuentra en el Museo del Louvre con varios vaciados en escayola, en distintas parte del mundo.

      El autor 
La autoría de esta obra es difícil de atribuir. Se considera que su autor fue Alkamenes (en griego antiguo Ἀλκαμένης, Alkaménês), escultor griego del primer clasicismo, que es citado por Pausanias en su Graeciae Descripto: “Cerca de la estatua de Demóstenes esta el santuario de Ares, donde se colocan dos imágenes de Afrodita, una de Ares hecha por Alkamenes y una de Atenea hecha por uno de Paros, llamado Locros”[1]. Con este texto, no nos hace ninguna referencia de la descripción de la escultura, pero coincide el tema.

Es un autor insuficientemente conocido, y con el que, al igual que sus contemporáneos, abunda el material literario y teórico para atribuirles obras, pero faltan elementos arqueológicos suficientes para enjuiciar su estilo propio[2].

Se cree que era Ateniense, o colono ateniense con origen en Lemnos, que para esa época era casi lo mismo. Aprendió de Fidias[3] para posteriormente convertirse en su rival. Recibió importantísimos encargos, tanto es así que se le podría considerar el “Escultor oficial de Atenas” entre los años 430 y 403, año del que se tiene constancia que Trasíbulo le encargo un relieve monumental con las figuras de Herakles y Atenea. Lo más interesante sobre su estilo, es que alcanzó a dar a sus esculturas de dioses la grandiosidad propia de Fidias, aquello que no logró alcanzar Policleto en sus estatuas[4].

Entre lo poco que se le puede atribuir de manera bien documentada por Pausanias, se encuentra el grupo de Prokne e Itys, obra original muy dañada y encontrado en el Acrópolis y una copia romana llamada Guerrero herido, situada en París, en St. Germain, de la original llamada Hermes Propylaios, que se situó en la entrada de la Acrópolis.


Ágora de Atenas
Localización de la obra 
Esta escultura, se encontraba en el templo de Ares, situado en el Ágora de Atenas. Era un templo dórico períptero, construido en el 440 a.C. que coincide en fechas y tamaño al templo de Hefesto o Hefestión, por lo que se cree que podría haber sido construido por el mismo arquitecto.

El templo, conserva marcas que nos demuestran que el Ágora no fue su ubicación inicial, sino que fue construido en otro lugar y posteriormente desmontado, marcadas todas sus piezas y reedificado sobre cimientos romanos hacia el año 15 a.C., en tiempos de Augusto.

La situación original del templo de Ares también está en duda. Por un lado se cree que su emplazamiento pudo ser Acarnas, demo del Ática donde desde época clásica está atestiguado el culto a Ares y a Atenea[5].
La otra teoría, mas posible, es que estaba en el Santuario de Atenea Pallenis (en la actual Stavro), donde se han encontrado cimientos de un gran templo pero sin ningún rastro de su estructura superior[6].

La escultura original se perdió, probablemente fue fundido su bronce y reutilizado. Años después, los romanos realizaron una copia, la cual desapareció en el tiempo hasta que muchos siglos después se situó en la Galeria Borghese, en Roma, rodeada de otras obras de la estatuaria antigua.

Plano del Templo de Ares
A principios del siglo XIX, debido a la decadencia y el déficit de la familia Borghese, el príncipe Camillo Filippo Borghese, casado con la hermana de Napoleón, Paulina Bonaparte, decide vender al emperador francés un total de 344 antigüedades, de las cuales 154 estatuas, entre las que está este Ares. Se estipula que se le pagó con trece millones de francos por el total de las obras.
Muchas de ellas conservaron su denominación de origen, como son: Gladiador Borghese, Ara de los doce de los Borghese o el Marsia Borghese. Estas obras fueron trasladadas al Museo del Louvre, donde se encuentran a día de hoy.

Además, se encuentran copias de la obra por todo el mundo, una de ellas en la Casa del Sol de Valladolid (España)


Descripción de la escultura 
La escultura, como afirma Antonio Blanco Freijeio[7] es la más noble representación de este dios que se conoce en el arte clásico, y posee una actitud propia de las obras de Alkamenes por ser nueva y valiente. Pero a parte de todo esto, la investigación no ha podido encontrar argumentos solidos para que sea atribuida a él con total certeza.

La escultura mide 2,03 metros. La conservada hoy presenta diferencias con la original en bronce. Estas diferencias son necesarias por el uso de un material distinto del original. Se emplea, un trozo de mármol utilizado en la mano derecha que la une con el muslo de la figura, para eliminar la carga del brazo e impedir que se fracture la pieza. La otra, es la mano izquierda, que la original poesía una lanza, pero por la fragilizar de tallar un objeto tan fino se limita a agarrar un trozo de ella, y deja que nuestra imaginación complete lo que falta.
Otra parte más, que podría ser, o no, parte del original, es el tronco que se encuentra pegado a la pierna izquierda, que seguramente tampoco perteneciera al original y que se realiza para ampliar la superficie de apoyo y mejorar su estabilidad.

El canon utilizado es de siete cabezas, igual que el del Doríforo de Policleto, con quien a parte de la proporción, comparte muchos más rasgos similares, como sería la posición de las manos, la cabeza ladeada o la torsión de la cadera y posición de las piernas.


Mitología 
La escultura representa al dios griego Ares, lo cual se puede demostrar con el casco y el anillo que encadena su pie para impedirle actuar como lo que es, dios de la guerra. Es una frágil hipótesis de los historiadores que se ha impuesto sin haber sido razonada.
La representación normal del dios se caracteriza por llevar: coraza y casco, e ir armado de escudo, lanza y espada. Su talla es sobrehumana y profiere gritos terribles. Generalmente combate a pie.
En esta escultura vemos como se han roto los moldes, y no se representa al personaje tal como se debería. Ares, aparece en mitos guerreros y narraciones de combates, pero no siempre sale vencedor. Parece que a los griegos, desde época homérica, les complacía mostrar su fuerza bruta contenida o burlada por la inteligencia de Heracles o la prudencia de Atenea. En esta escultura se le muestra sereno, relajado, un poco cabizbajo, quizás porque quisieran mostrarlo en su faceta más humana, como ellos le veían, a veces vencedor y, lo que parece mostrar esta escultura, vencido.
Sea un dios o un mortal, este majestuoso y pensativo desnudo expresa el sentido civilizador que entre los griegos tuvo la belleza idealizada del cuerpo humano.



Copia de la Casa del Sol (Valladolid)



[1] PAUSANIAS: Graeciae Descripto. I, 8, 4
[2] BLANCO FREIJEIRO, Antonio: Arte Griego. Consejo superior de investigaciones científicas, Madrid, 1990, Pag 243-247.
[3] PLINIO: Naturalis historia. XXXVI, 16-17
[4] QUINTILIANO: Institutio Oratoria. XII, 10, 8: “at quae Polycleto defuerunt Phidiae at que Alcameni dantur”
[5] E. ALCOCK, Susan, Archaeologies of the Greek Past, Pag. 55
[6] http://ascsa.net/id/agora/monument/temple%20of%20ares
[7] BLANCO FREIJERIO, Antonio. Arte Griego, Pag. 246

viernes, 31 de mayo de 2013

Real Convento de San Gil (Madrid)



Era una iglesia real y convento, construido por orden de Felipe III, cerca del Palacio Real o Alcázar, en el viejo recinto de Madrid, lugar donde antes estaba la antigua parroquia de San Gil. El lugar en el que se ubica el convento tiene una historia que la precede, en la que hubo campañas constructivas diferentes. Por orden cronológico: 


El primer edificio del cual se tiene constancia es San Miguel de la Sagra. Se encontraba situada en el terreno que en la actualidad pertenece al Palacio Real, y frente a la puerta del Real Alcázar de Madrid. 
Es una iglesia muy desconocida, ya que fue de las primeras en desaparecer y a penas se conservan datos acerca de ella. Era de estilo románico, fechada en el siglo XII, que era uno de los primeros templos religiosos de la ciudad de Madrid.
Recibió el sobrenombre de “Sagra” por la cercanía con la puerta de la Xagra en la antigua muralla de origen musulmán, y por la que se accedía a las huertas y espacios de cultivo y de la que proviene el nombre, ya que “Sagra” en árabe, significa “campo cultivado”, es decir, huerto. Estos campos, estaban situados en la ribera del Manzanares.


Grabado de Jan Cornelisz Vermeyen (1534)
Titulado "El castillo de Madrid"
Se desconoce tanto la fecha de su fundación como su localización exacta. Se conserva un grabado realizado por Vermeyen  en 1534, llamado “El castillo de Madrid”, en el cual aparece la imagen de la iglesia junto a las torres del Alcázar.


En el año 1544, el emperador Carlos V, solicitó la demolición del templo para llevar a cabo la ampliación y reforma del Alcázar. Resulta extraño comprobar que la iglesia se encontraba tapando la visibilidad del Alcazar , por lo que cabe pensar, que la iglesia se construiría cuando el Alcázar tan solo sería una pequeña fortaleza musulmana construida por el emir cordobés Mohamed I entre 860 y 880, y que con el tiempo, resultase un estorbo al tapar el símbolo del poder imperial. Este sería uno de los motivos por los que Carlos V procediera a su demolición.


Vista aérea
El permiso fue concedido finalmente en 1548 con la condición de que se conservara al mismo párroco y cementerio, además de los derechos y fondos bautismales. Comenzaron las obras el 14 de mayo de 1548.
La demolición se efectuó un año después y en 1550 se comenzó la construcción de la nueva iglesia, situada en un lugar cercano a su anterior emplazamiento. Esta nueva edificación recibiría la advocación de dos Santos: San Miguel y San Gil, pero la iglesia sería conocida preferentemente por el nombre de San Gil el Real, por ser la parroquia de Palacio, además de por la cercanía al Alcazar.







Al ser la parroquia de Palacio, se realizaban las ceremonias reales, como el bautizo de los infantes don Fernando, don Diego Félix y el rey Felipe III.
Este último, Felipe III, funda en 1606 el “Real convento de San Gil”, cediendo la iglesia a los franciscanos descalzos o Descalzos de San Francisco, nombre con el que será conocido a partir de entonces. La iglesia sufrirá cambios importante, que llevarán a la ampliación del área conventual, el cual se adapta a la forma de la planta.


Plano de la ciudad de Madrid de Pedro Texeira Albernaz (1656)
Número XXVII, corresponde al convento de San Gil
El 22 de marzo de 1606, fecha de su fundación (relatada por Jerónimo Quintana), los franciscanos se trasladaron a un lugar próximo con motivo de las obras. El 26 de abril de 1613 se empieza a construir el convento definitivo, prolongándose las obras hasta 1615; estas fueron llevadas a cabo por Juan Gómez de Mora, (que en ese momento era el arquitecto del Rey). Estas reformas, fueron incluidos dentro del proyecto de transformaciones del Alcázar, por lo que, si hasta ahora no había quedado claro, aquí se muestra la importante conexión con la corona y la planificación real. 


Maqueta de León Gil de Palacio (1830)
El cartógrafo Texeira, en 1656, realiza un plano de la ciudad de Madrid , en el que nos muestra la situación del convento de San Gil; es uno de los pocos documentos en el que se nos muestra el edificio. También es de gran importancia la maqueta de León Gil del Palacio, realizada en 1830, siendo una de las más importantes de Europa .


La vida del convento tuvo buen funcionamiento durante casi 200 años. En el siglo XIX, fue derribado durante la invasión francesa, debido a la exclaustración ordenada por José Bonaparte. Desapareció casi por completo ya que ocupaba parte de la actual calle de Bailén y en su lugar se creó la plaza de oriente.

Los derribos comenzaron en 1809, cuando se empieza a remodelar toda esa zona. En ese momento, se dispersó y vendió todo lo que allí se encontraba, al igual que los religiosos, que se trasladaron al convento de San Cayetano. Algunos objetos y pinturas fueron adquiridos por el marqués de Salamanca.
Hasta el momento de su destrucción fue la sede de la Real Orden de Carlos III. Actualmente se pueden contemplar los techos abovedados en el Café de oriente, cuyo restaurante se asiente sobre los restos


A finales del siglo XX se llevaron a cabo excavaciones en la plaza de oriente así como un sector de la calle Bailén, con lo que se ha descubierto parte de la iglesia y convento de San Gil. Parte del convento permanece intacto bajo uno de los jardines laterales.


Arquitectura
El complejo de San Gil, se podría dividir en tres partes: iglesia, convento y huerto.
Anónimo - Bautismo del infante don Fernando
Graz (Austria) Col. Particular
La construcción de la iglesia, partiendo deade mediados del siglo XVI, según Veronique Gerard , correría a cargo del arquitecto Luis de Vega, responsable de las obras en los alcázares de Toledo y Madrid. La iglesia era de piedra, y poseía una galería exterior, y una torre de ladrillo en la que se alojaban las campanas.

Se encontró un cuadro anónimo conservado en una colección particular de la localidad austríaca de Graz , que muestra la procesión del infante D. Fernando el 16 de diciembre de 1571. Este cuadro nos ofrece una vista interior de San Gil. En ella se aprecia la existencia de pilares rectangulares de aspecto jónico que sostienen un sólido entablamento. En las naves laterales columnas de capitel corintio que forman una galería exterior de arcos de medio punto. Tras el arco toral, dos tribunas que siguen el eje longitudinal del coro . Están cerradas por un basamento de piedra coronado, a media altura, por columnas sobre cuyo entablamento descansa una bóveda de cañón de artesones. Más allá, la capilla mayor, está constituida por una rotonda iluminada por una hilera de pequeños vanos . La cabecera estaba delimitada por dos muros situados en su extremo sudeste, los cuales le separaban del crucero. La capilla sur estaba separada de la nave central por cuatro pilares rectangulares. Era una iglesia de una sola nave con capillas. El crucero estaba cubierto con media naranja y presbiterio. La nave se cubría con una bóveda de cañón con lunetos. El tejado estaba hecho con una cubierta de tejas.
San Gil se convirtió en el siglo XVI en una de las tres parroquias cercanas a Palacio (junto a Santa María y San Juan), y se ve rodeada de las viviendas de nobles y aristócratas . La población de San Gil era bastante reducida, por lo que las fuentes de ingreso eran bastante escasas. Esto provocará que con Felipe III, se una a la parroquia de San Juan, y se use el solar de San Gil para albergar el convento. La capilla mayor estaba iluminada por una rotonda de pequeños vanos. 

La iglesia del siglo XVI, obra de Luis de Vega, conserva muchos rasgos, a pesar de su reforma en el siglo XVII por parte de Juan Gómez de Mora, arquitecto del Rey Felipe III.
Las dimensiones de la iglesia, como demuestran las excavaciones, eran reducidas. Se encontraba sobre elevada con un plinto de mampostería o sillares. 

Interpretación del la planta,
según el cuadro de Graz
La cimentación se hizo con grandes bloques de piedra caliza y pedernal, irregulares, unidos con mortero de cal y arena. Gran parte de esta cimentación fue la de la anterior iglesia de Luis de Vega. La cimentación de es un tamaño considerable, en torno a metro y medio. Tenía una cripta bajo la cabecera, sostenida por medio de pilares rectangulares que estaban encalados y pintados de negro. Aquí se encontraba la necrópolis, que ocupaba toda la superficie de la iglesia y se sabe que tenía mucha actividad por la abundante cantidad de restos humanos que se han encontrado.












Fases Constructivas
Se han establecido 3 fases de reorganización espacial del convento
- Primera fase: sería la fase que muestra el plano de Texeira, es el momento posterior al traslado de la iglesia de su antigua ubicación.
- Segunda fase: al convertirse en convento de frailes franciscano, se requiere de más dependencias, como son el claustro, los dos aljibes, patios. Se cierra la esquina noroccidental del convento con un chaflán.
- Tercera fase: se producen reformas como consecuencia de la ampliación de la Calle del Tesoro, lo que produce el retranqueamiento de la fachada norte del convento.


Se realiza un coro alto, (Siglo XVII) situado a los pies de la nave, siendo este un lugar extraño para su colocación, ya que hasta el momento no se colocaba ahí. Posteriormente, esta sería la posición habitual de su colocación; por lo que apreciamos uno de los primeros ensayos del emplazamiento. Se sabe que el arquitecto, recibió alabanzas de sus contemporáneos por la construcción real.


El mobiliario interior conserva elementos de la antigua iglesia. En 1552 se enriquece con dos retablos nuevos, uno principal y otro secundario para el altar de la virgen. Los planos están firmados por Alonso Hurtado, mayordomo del rey. El pintor del retablo principal, es el madrileño Diego de Urbina, y el imaginario lo realiza Juan de la Plaça. Medía 4 metros de ancho y cinco de alto. Dividido en tres cuerpos con entablamento central. Sobre la custodia se encontraba Cristo crucificado con la virgen y San Juan, rematando el conjunto una escultura de Dios Padre. Los cuerpos laterales, de menor altura, con esculturas e San Miguel matando al dragón y San Gil, con la flecha y la cierva. Es un retablo armonioso.

El otro retablo, de la Virgen, es de un solo cuerpo, de dos metros de alto por uno de ancho. En él aparecen la figura de Nuestra Señora de la Concepción, de pie sobre una media luna, llevando al niño en brazos con una corona rodeada de rayos.

El retablo principal, fue reemplazado por uno de Vicente Carducho. Según Antonio Ponz, se componía de varios cuerpos, con adornos de columnas. Destacaba en el remate del retablo las estatuas de la Crucifixión, San Juan y la virgen (Similar composición que el anterior), así como otras esculturas en los intercolumnios. Este altar, tendría un cuadro situado en el centro, que representaría a San Gil, en un trono de nubes acompañado de ángeles. 
Plano de Madrid
Este artista, también realizaría para la iglesia una Inmaculada Concepción y San Antonio de Padua.

La iglesia tenía otras capillas, en las que no faltaba decoración. Sobre el arco de una capilla había una pintura de San Pascual, obra de Carreño y otro cuadro sobre La vida de San Pedro de Alcántara, pintado por Francisco Rodríguez de Miranda. En otro arco de capilla habría un Apóstol, de cuerpo entero, obra de Miguel Meléndez.

Frente a la puerta de la iglesia está la Capilla de la Orden Tercera. Estaría adornada con diseños de Ventura Rodríguez y en la bóveda tenía pinturas de Luis Velázquez. Esta capilla pertenecía a una orden desgajada del trono franciscano, y sería de las últimas en abandonar la iglesia cuando en el siglo XIX se procedía a su destrucción.


Divina Pastora
(Vicente Carducho)
En la sacristía se encontraría una estatua de San Francisco, realizada por Juan de Mena. Y además se conservaría dos cuadros grandes de Antonio Van de Pere (1618-1688) y una Divina Pastora, en su altar, de Luis Salvador, hoy en día desaparecida. La realizó en colaboración con José Galván, yerno de su maestro Villabrille . Se ha conservado un dibujo de cómo pudo ser aquella obra.


En el claustro, en un ángulo, habría un cuadro de Jesucristo atado a la columna, obra de Vicente Carducho. En el otro ángulo del claustro, estaba Nuestra Señora presentando el niño-dios a San Antonio, obra de Juan Van der Hamen.
El resto de obras de los ángulos, son de menor calidad, algunas de ellas correspondientes a la escuela de Carducho.


Las puertas de la iglesia, tenían ciertos bajorrelieves, escudos de armas y otras cosas ejecutadas según el estilo de Berruguete. Fueron realizadas en tiempos de Carlos V, pero no se tiene constancia de que fueran realizadas expresamente para el Convento de San Gil, o para otro lugar. Eran de la misma fecha que las columnas del atrio.


Además de la iglesia, se encontraba el convento, que se componía de numerosas estancias: rodeando el claustro hacia el norte, se encontraban la cocina y bodega. Hacia el este, estaban las áreas exteriores o huerto, que como se a podido constatar, sus dimensiones se vieron reducidas a lo largo del siglo XVII y la primera mitad del XVIII
Había una red de canalizaciones para el almacenamiento del agua, para regar los huertos.


A las afueras de San Gil, se encontraban las casas llamadas “del tesoro”, que eran accesorias al palacio antiguo. Estaban situadas interinamente en ellas la biblioteca real y la academia Española, rasgos característicos del interés que tenía Felipe V por promover la instrucción de sus vasallos.


Café de Oriente
Café de Oriente
Los restos del convento en la actualidad, se encuentra cubiertos por la plaza de oriente, al sur de donde se erige la escultura ecuestre de Felipe IV. Una excavación reciente , saco muestras que sirvieron para el estudio de cómo era el edificio que allí, 200 años antes se podía contemplar. Pero, por suerte, se pueden contemplar las bóvedas de una sala inferior del convento, situadas hoy en el Café de Oriente , cuyo restaurante se asienta sobre los restos.



BIBLIOGRAFÍA

- BARBEITO, José Manuel, Alcázar de Madrid, Madrid, 1992
- GERARD, Veronique, De castillo a palacio. El Alcázar de Madrid en el XVI. Xarait Ediciones, Bilbao, 1984
- HERNÁNDEZ REDONDO, José Ignacio, Luis Salvador Carmona (1708-1767) Diputación de Valladolid, 2009. P. 28
- MARTÍNEZ PEÑARROYA, José. Plaza de Oriente. Arqueología y evolución Urbana. Área de Obras e infraestructuras, Ayto. de Madrid.
- TOVAR, Virginia. Arquitectura madrileña del siglo XVII. Datos para su estudio. Instituto de Estudios Madrileños. Madrid, 1983. P. 253.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Retablo de la Antigua, Catedral de Valladolid (Juan de Juni, 1507-1577)



     Juan de Juni nació hacia el año 1507, en Joigny, Borgoña; y se cree que vivió en Lombardía y Roma. Ejerció de arquitecto, escultor, entallador y ensamblador. Fallece en Valladolid en 1577.

File:Firma de Juan de Juni.jpg
Firma del escultor
Su temática se centra en el arte religioso, realizando retablos, sepulcros, pasos procesionales, relieves, imágenes y ornamentación. En cuanto a la iconografía prevalece sobre todo la imagen de Cristo y la Virgen. Vino a España dominando la técnica del barro cocido así como el barro policromado. También se dedicó a la talla del alabastro. En cuanto a la policromía se dedica a la pintura sobre dorados y a los grabados.




Retablo 
Retablo de la Antigua (Catedral de Valladolid)
Es el primer retablo que realiza el artista y pertenece al periodo central de su obra. El 12 de febrero de 1545, se reúne con los canónigos y parroquianos de la iglesia de San María de la Antigua, para concertar las condiciones de la elaboración del retablo, que duraría 6 años a partir de 1546. En ese momento, por no querer Juni dar trabajo a un pintor apoyado por los feligreses, estos lanzaron a Francisco Giralte en contra de él. Este entablo un pleito en contra de él, por lo que las obras permanecieron paradas, hasta que finalmente en 1950 la chancillería se pronunció a Favor de Juan de Juni y el 28 de agosto se realiza el nuevo contrato.
El retablo fue montado en 1560 y 1662, y permaneció en la iglesia de la antigua hasta 1922, momento en que se llevo a la catedral porque iban a realizar obras de reparación de la antigua, y ya no regresó.
Es un retablo que tardó mucho tiempo en hacerse, pero a pesar de la lentitud de la obra, esto favorece a su perfeccionamiento y es considerado un retablo manierista. Está dedicado a Santa María, por lo que las escenas que observamos tratan de la vida de la Virgen y de Cristo. Mide 30 pies de Ancho (9,14 metros)  por 50 de alto (15,24 metros)
Tiene 20 figuras de bulto redondo, 18 escenas en medio relieve y una sagrada cena. Esta dividió en predela, tres cuerpos y tres calles y un ático.
La traza es anticlásica, no hay correspondencia entre los cuerpos del retablo. Los relieves advierten su preocupación por la tercera dimensión, carácter pictórico y expresivo, con una evidente inspiración en Durero. Las escenas van ordenadas de abajo hacia arriba y de izquierda a derecha, tal y como serán expuestas:

  • Parte inferior: Banco
Tuvo en su parte central un tabernáculo. Tiene dos bajorrelieves (La oración del huerto y la Última cena) separados por enormes ménsulas formadas de volutas y cabezas de serafines. A cada lado hay 3 sitiales, también realizados por Juni. Incluidas en el contrato y diseño iniciales. Con esto se define una variante de retablo, que algunos teóricos la han denominado retablo-sillería. Están perfectamente integradas, con relieves muy planos en sus respaldos; siendo el central de cada grupo de un tamaño mayor, coronado con un mascarón adornado con frutas, cabezas de carneros y estípites. En el lado del evangelio aparece San Pedro con San Jerónimo y un fraile; y en el lado de la epístola San Pablo con San Gregorio Magno y otro fraile.


Sitial Izquierdo
(San Jerónimo, San Pedro y un fraile)
Sitial derecho
(San Gregorio Magno, San Pablo y un fraile)

















  • Primer cuerpo
Abrazo en la puerta dorada
(Relieve de la primera calle)
Hornacina central que invade hasta el segundo cuerpo. Dentro de la hornacina está la inmaculada; escultura de mayor tamaño que el resto de figuras. Sus pies descansan sobre una media luna y una enorme serpiente. Aparece coronada y tras ella hay una aureola de rayos curvos.

A los lados hay 4 hornacinas de menor tamaño, flanqueadas por columnas corintias. Dentro de las cuales se encuentran las estatuas de San Andrés, San José (inusual verle la derecha de la virgen, siglo XVI), San Joaquín y San Agustín, que miran hacia el centro y escapan de su marco arquitectónico, rasgo que caracteriza al artista. Todas las figuras poseen un gran movimiento, muy exagerado.
Entre estas hornacinas aparecen escenas de la vida de la virgen como son: el abrazo en la puerta dorada y el nacimiento de la Virgen. En los extremos se encuentran San Antonio de Padua y San Bernardino, con decoración de estípites, mascarones, paños colgantes y frutas.









  •       Segundo cuerpo
Calle central con la figura de Santa Ana enseñando a leer a la virgen y rematada con una venera en forma de mariposa desplegada.
A los lados, dos grandes cuerpos con hornacina y rodeados de cuatro relieves
Izquierda: santa Lucia rodeada de las escenas de: la presentación de la virgen, la anunciación, la circuncisión y la Epifanía
Derecha: santa Bárbara rodeada de: la presentación del niño, la huida a Egipto, la visitación y la adoración de los pastores.
Juni hace que las hornacinas del cuerpo inferior se correspondan con columnas en de superior; de manera que no haya una continuidad vertical.

  • Tercer cuerpo
Tiene dos grandes altorrelieves laterales:
a.  Dormición de la virgen: gran ejemplo de simetría renacentista, por la desnuda arquitectura del fondo con columnas toscanas y arcos, y equilibrada composición triangular de las figuras.
b.      Asunción: la virgen aparece con los brazos extendidos y rodeada por seis ángeles.
c.    Calvario: Constituido por un Cristo mayestático en una altísima cruz, que impresiona por su clásica belleza y aislamiento. A los pies, un agitado grupo con la virgen, San Juan y la Magdalena debajo. Es tratado concebido como una diopsia, ya que el espectador tiene que dirigir la vista a dos puntos distintos. Un rasgo característico del artista es el de escapar del marco arquitectónico, se aprecia en el momento en que el brazo de la virgen cae sobre el entablamento del piso inferior. En su emplazamiento original, había dos ventanas laterales, por lo que el retablo es muy alargado por en su calle central.
d.   Los cuatro profetas: Portan letreros en latín con pasajes de Isaías y David. Son de mayor tamaño que las figuras de abajo para compensar la distancia.


  •       Cúspide
Relieve del Padre Eterno, sentado en un trono bajo con objeto de ofrecer una composición de poca altura y con cierta ordenación en diagonal. A los lados, aparecen dos ángeles que descorren el pabellón donde se encuentra la figura.


BIBLIOGRAFÍA

·         AZCÁRATE, J.M., Escultura del siglo XVI, Ars Hispaniae, Madrid, 1958
·         GARCÍA CHICO, Esteban, Juan de Juni, Escuela de artes y oficios artísticos, Valladolid 1949
·         MARÍAS, Fernando, El siglo XVI: Gótico y renacimiento, Edt. Silex, Madrid, 1992
·         MARTÍN GONZALEZ, J.J., Juan de Juni, vida y obra,  Madrid, 1974
·         Historia del arte 7, Renacimiento y manierismo I, Instituto Gallach, Barcelona, 1996
·         URREA, Jesús, Guía histórico-Artística de la ciudad de Valladolid, Valladolid, 1982
·         VV.AA., El siglo del renacimiento, ediciones Akal, Madrid, 1998

Imágenes

  • http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=6288

 




Sabiduría de la ilusión

"Los que no han soñado con atravesar el mar probablemente han querido siempre, incluso en sueños, estar al margen de todo pe...